no voy a hacer el esfuerzo de ocultarlo: esta semana pasada he frecuentado como un alienígena desbocado centros comerciales, zonas peatonales; he revisado a fondo los percheros y las estanterías, he transitado veces y veces hacia los probadores cargado de pantalones de campana y camisetas de colores; he fundido la banda magnética de la tarjeta de crédito [ y no es una frase: es cierto... el lunes tengo que pasarme por la oficina de la caja a recoger la tarjeta nueva... ]; mi firma ha quedado garabateada en un montón de papelitos impresos en los datáfonos recalentados de los zara, h&m, pull&bear, springfield, styling, gables, etcétera; además, para qué voy a mentir, me lo he pasado de madre; me pregunto si sería o no una buena idea hacer una lista con todo lo que me he comprado y sumar importes para así poder llevarme las manos a la cabeza, disfrutando del turbio placer sensual que proporciona un estimulante sentimiento de culpa... da la impresión de no ser una idea de las buenas [ pensaré unos segundos más en ello... ] bueno, me voy dar una vuelta por ahí, a lucir pantacas nuevos... ;) |