Es lo que hay
martes, 25 de mayo de 2004

ya te lo dije:
soplaba un viento que casi me arrojaba al agua; pero me producía un gran placer caminar echado hacia adelante, sintiendo el golpe del aire en la cara, escuchando la música atronadora de hendrix en los cascos, y observar el mundo moviéndose a mi alrededor a una velocidad de vértigo, como si una mano descomunal agitara la realidad dentro de un gran frasco de cristal y en su interior los ingredientes de la vida se mezclaran hasta formar una sopa espesa en la que los personajes sobrevivíamos de milagro... oh, vaya suerte

sin embargo...

sin embargo la mente, ese miembro prodigioso que relaciona las sensaciones, las emociones, los recuerdos, los sueños y los pensamientos conscientes, sin embargo, mi mente, obsesionada ella, la pobre, con la frugal idea de la felicidad y con la idea del amor, obsesionada con la idea del tiempo que pasa y que nunca vuelve, sin embargo, ella, mi mente, una y otra vez se autoextraía de «la realidad» para viajar hasta aquel montón de lugares luminosos: ciertos lugares bendecidos por el recuerdo...

para evocar espacios vacíos
para soñar sutiles silencios
para percibir tiernos sonidos
...

pero, al fin, la tranquilidad domina la situación y reina la calma:
la certeza del reencuentro prevalece

¿qué te parece?
hasta este árbol se accede si subes desde la plaza de unamuno por las escaleras de mallona (y si bajas, jum) y cuando estás a punto de llegar arriba del todo cruzas el puente de piedra que te encuentras a la izquierda (jo, qué lío); de las ramas del árbol en cuestión cuelgan mogollón de pares de zapatos, botas, zapatillas, calzados que la gente ata por los cordones y lanza como si fueran boleadoras gauchas hasta conseguir que se enreden en alguna rama; ¿por? ¿para? ahí está lo bueno: porquesí y paranada, o porquéno y paraqué; desde luego puedes tener por seguro que en cuanto tenga ocasión yo me acerco por allí con algún calzado del tipo trofeo y lo coloco junto al resto... guau

#flissbis - #prosa

© Zalberto | enero - 2026