sábado, 01 de diciembre de 2018
Tiempo de preparación: 30 minutos
Elaboración Si no has comprado los champiñones ya laminados, comienza cortándolos en láminas para cocinarlos después. En una sartén grande, pon un chorro largo de aceite de oliva y caliéntalo. Pon los dientes de ajo enteros y añade los champiñones en láminas. A fuego fuerte y tapando la sartén con una tapa, deja que los champiñones suelten el agua. Una vez lo hayan hecho, baja el fuego y, ya sin tapar, saltéalos hasta que se doren ligeramente. Añade la harina a los champiñones y mezcla bien hasta que la absorban por completo. Retira del fuego y reserva. Por otro lado, pon el caldo junto con la leche a calentar en una olla. Cuando comience a hervir, añade los champiñones que tenías reservados (no eches los dientes de ajo). Remueve bien y añade la nata. Deja cocinar a fuego medio y removiendo de vez en cuando hasta que la crema espese. Añade sal y pimienta al gusto, mezcla bien y sirve caliente. El truco final Si quieres hacer una versión más ligera, sustituye la nata por leche hasta alcanzar la cantidad indicada. |


