 Albóndigas vegetales de otoño
Mayonesa
Cuatro albóndigas sin fritanga
Ejemplo:
Albóndigas de arroz y setas al horno con alioli de membrillo
Aunque con la que está cayendo da un poco de pereza encenderlo, el horno es una buenísima herramienta para cocinar albóndigas. Si son de carne o pescado y queremos que queden jugosas, lo ideal es hacerlas con la temperatura baja -unos 160 grados- durante más tiempo. Si, como estas, son de verdura y sus ingredientes ya han sido cocinados previamente, un golpe de horno a 180 o 200 grados dejará el exterior un poco crujiente, un contraste perfecto para el interior meloso.
Para las albóndigas necesitaremos 200 g de arroz blanco o integral, 300 g de setas variadas -como champiñones, shitake y seta de cardo-, una cebolla grande, dos calabacines, sésamo, sal, pimienta y especias al gusto. Hervir el arroz hasta que quede bastante pastoso -es lo que servirá como aglomerante-; mientras, dorar en una sartén con un poco de aceite la cebolla y las setas picadas y el calabacín picado muy fino o rallado. Cuando todo esté dorado, mezclar con el arroz bien escurrido, hacer bolitas y hornear unos 25 minutos a 200 grados.
Lo acompañaremos con un alioli preparado con la misma técnica que si hiciéramos una mayonesa, pero con ajo al gusto. Cuando esté listo, añadiremos unos 100 g de membrillo, que le dará un punto dulce delicioso. Servir las albóndigas calientes, acompañadas del alioli para mojar. |