 Ingredientes
1 bolsa de rúcula
Un chorrito de aceite de oliva virgen
Una pizca de sal
Elaboración
1. Limpia y seca bien las hojas de rúcula evitando que no quede ningún rastro de agua en ellas.
2. Extiende un papel sulfurizado y reparte las hojas de rúcula por toda su superficie.
3. A continuación, alíñalas con el aceite y la sal. Es preferible que apliques el aceite mediante un pulverizador, de este modo crearás una capa fina y homogénea.
4. Introduce la rúcula en el microondas y programa unos 30-60 segundos a 800w.
5. Si la rúcula todavía no está crujiente, programa intervalos de 10 segundos hasta conseguir la textura deseada.
Presentación: Deja que la rúcula se enfríe por completo antes de usarla. Cuando más fría esté, más crujiente estará. Manipula las hojas con cuidado para evitar que se rompan. |