 Tras la clase de Maite, bajo al BM a los recados (además de pasarme por el Jarritas a por un pincho y un vaso de caldo para la nena). Preparo cuatro cosas y salgo a caminar, con la idea de hacer mi clásico recorrido por la orilla derecha de la ría desde casa de Raquel hasta casa de Tachón. En esta ocasión opto por acortar tramo acercándome a Deusto en el metro, como muchas veces. El día es frío pero soleado. Al de pocos metros me despojo de los polares y me quedo en camiseta de manga larga, y ya hasta el regreso a casa. En Sani subo a echar una meadilla y a recoger la correspondencia. Por cierto, tengo carta de Osakidetza en la que me anima a hacer prueba de heces para detección temprana de cáncer de colon; incluye test de pruebas. Lo haré. Hago parada en BM de Ibarrekolanda a comprar té (2) para Raquel, una morcilla y borraja!. Regreso tan pichi por la ría hasta que cojo el metro en el Arenal; pelín cansado y pelín prudente por si las moscas lesionan mis piernas o algo. De regreso a casa Raquel prepara lentejas (con morcilla). Y después de comer cojo aire y llamo a Raquel Marcos Tobía, la que vendió el piso de Zabalbide 50 a los padres de Raquel, la de la polémica por el trastero. La conservación intento llevarla por el camino de la adulación y la empatía, porque tengo la impresión de que con esa mujer es lo único útil si el objetivo es que colabore con nosotros para empurar al viejo. Me dice que el trastero lo vendió hace 5 o 6 años a un farmacéutico que trabaja en Santutxu, pero ni recordaba el nombre ni datos que nos ayudaran a identificarle. En cualquier caso menos da una piedra. Habrá que recorrer las farmacias de la zona. Ima, tras ponerle al corriente de todo esto, se ofrece a hacer las tareas de información farmacéutica; es su especialidad: el comadreo. Y mientras tanto, a nosotros, dado que hemos hecho propósito de no tabaco y poco alcohol, nos parece gran idea salir a caminar: Iturribide, Arenal, Campo Volantín, escaleras del Puente de la Salve, Artxanda, Vía Vieja de Lezama, casa... Pero hete aquí que Ima está de farmacias intentando localizar al farmacéutico propietario del trastero en Usufruto... Así que quedamos con ella en el Vaquero para ponernos respectivamente al día, y para echar una caña. Al acercarnos a nuestros portales decidimos subir a los trasteros del 50 para ver si podíamos encontrar algo con el que identificar el usufructuado. En esto Jesús está pocos metros por detrás en el preciso momento en el que abrimos la puerta del portal. Entramos pitando y le evitamos; nos da la impresión de que nos vocea algo indefinido. El trastero es el nº1. Bueno, menos da una piedra. Con esa información Raquel solicita online en el Registro una Nota Simple, que se supone que nos enviarán en 24 horas. Veremos. Regresamos a casa agotados y estresados. Raquel se queda medio frita en la butaca, tanto que casi no me da tiempo a preparar la borraja; pero sí, cenamos borraja. Y a dormir todo el mundo. Un día intenso a más no poder.
Nota Jesús.-
Mucho que contar. Notas en las puertas, notas en los buzones, notas para todas, notas y más notas. Parece que ser que sus denuncias comienzan a dilatarse y da la impresión de que cunde el nerviosismo en los planteamientos jesuitas. Yo creo que detrás de su enfoque reciente, el de que «estoy bromeando, hay que reírse, jajaja jajaja», lo que subyace es un querer reconducir de alguna manera la situación, para conseguir sus objetivos, como silla y pasta etc, y para recuperar las atenciones de sus hijas y familia; es una impresión. Raquel dice que tiene delirios de grandeza; sin duda los tiene. Pero creo que como no es tonto, también quiere manejar todos los hilos, y para ello echa mano de sus habilidades manipuladoras, ora lloro, ora grito, ora me río, oro ora y ora. |