 Suele formar parte de una buena resaca el ansia por comer a base de hidratos y en ese plan, comida confort que solemos decir. Hoy Raquel tenía capricho de comida exótica, le apetecía arroz y del estilo. Así que finalmente nos decidimos por la comida hindú. En concreto optamos por repetir en el indio de Uribitarte: El India Town. Hemos comido en plan casi vegetariano. Dos entrantes suaves, unas empanadillas rellenas de carne picada y unas verduritas rebozadas. Dos entrantes sencillos y muy ricos, acompañados con tres salsas, una de yogur con menta, una picante y una de mango, Dos platos de arroz, uno de verduras, muy rico, y otro muy semejante pero con pollo, rico, aunque el pollo estaba bastante reseco. Y dos batidos de mango muy suculentos, jeje. Y Agua, con gas y sin gas. De allí al metro de Berastegui y a casa a sestear como unos buenos chicos.
Nota Jesús.- Raquel sigue entregada a la causa del «renovado» Jesús. Ahora ha retomado el papel que tanto ha interpretado en toda su vida, el papel de hija protectora de sus débiles e indefensos padres, jajaja. Hoy ha tocado buscar un móvil que tenga un poderoso timbre y unos botones de memoria que sólo necesiten de un toque para lanzar las llamadas; está definiendo a un inútil total, lo que es sin duda el señorito viudo, el follarín de las señoras, el amante que nunca yerra el tiro... Hemos estado en la tienda de El abuelo actual, la de Mª Díaz de Haro. Pero los modelos que tenían allí sólo cumplían uno de los requisitos jesuíticos, el requisito gran volumen de timbre; lamentablemente no cumplían el otro requisito, el de requerir su uso por parte de una persona que sea una inútil total. Mala suerte.
Notita al margen.- De camino a la tienda nos hemos detenido a saludar y charlar con Angel Palacios y su mujer... |