 Martes. Raquel con leve resaca. Unos minutos de elíptica y a la central a hacer acto de presencia. Martes. Raquel en ausencia en el hogar durante toda la mañana. Alberto dispone del tiempo mañanero para sus cosas. He salido a caminar como siempre. Al llegar a Sani he subido a casa a echar una meada y a mirar correspondencia. La casa la tiene el peque en un estado óptimo; es un cielo. He regresado en metro, pues no he querido forzar las piernas, que mañana tengo monte. De regreso en Santutxu he entrado a donde Pinto a por embutido; y me he arrepentido: son unos huraños, no molan. En la frutería he comprado cosas; Eguskiñe no estaba, se ha cogido unos días de vacaciones. Y ya en casa, he aprovechado para darle un meneo a los pelos de mi torso y de mis brazos, que ya iba haciendo falta. Y a esperar la llegada de Raquel. He probado a preparar un par de pimientos rojos en el microondas, siguiendo las instrucciones de Arantza. No me han quedado perfectos, pero tampoco mal. Les he puesto 5 minutos por cada lado, o sea 10, y he añadido otros 4 más, porque no lo veía claro. Hanrá que hacer más pruebas. Y el resto del menú: pechuga plancha con arroz basmati. Muy satisfactorio todo. Y una tarde de siesta, móvil, PC y webmaster... jejeje. |