Salida por Bilbao a recuperar el sentido: tiendas y potes y pinchos por el Ensanche. En la Oka: ensaladilla y solomillo. En la Oka Bar: potes y pinchos. En Pull&Bear un par de chamarras pensando en la jamada de prejubiletas del próximo sábado. Bonitas pero difíciles de adaptar a mis modusvidendis. Y el día sigue, incandescente y tumultuoso. De regreso en casa, Raquel prepara los solomillos y yo me encargo del puré de patatas. Nos triscamos una botella de Viña Pomal Reserva y tan pichis. A Raquel se le queda corta la fiesta; yo no estoy recuperado de la gripe aún. Así que se prepara y sale a lo que sea. Y lo que sea es juntarse con el famulio, que ha estado de jamada en Zamudio [Asador Aramendi Berria]. Recorren La Peña, el Casco, Barrencalle, y terminan en Prim, en casa de la Tata. Esther no ha estado en la jamada de Zamudio: está floja de sus cosas. Raquel aparece a eso de las diez menos algo, levemente pedete; creo que lo ha pasado guay, y me alegro por ella. Yo me he tomado un Frenadol y nos hemos acostado a ver unos capítulos de La Unidad, la primera temporada; la segunda permanece a la espera. |