Esta mañana he abordado a Raúl, el jefe de obra de las reformas de los patios y nuestra terraza, para exponerle mis cuitas con el tema del reflector de la salida de humos de la caldera. He conseguido que se sensibilice con mi problema, pero ha quedado claro que más me vale mover el culo si deseo que esto se solucione. Así que decido salir a recorrer Santutxu buscando una solución. Y he tenido suerte. En una tienda dedicada a instalar calderas me sugieren que prueba a visitar Saneamientos Pereda; voy para allá. En Pereda encuentro el artilugio correcto, el diseñado ad hoc; 8€ y pico me cuesta. Le envío WhatsApp a Raúl y me dice que hable con sus hombres que se encuentran precisamente esta mañana en el patio A dando manguerazos a la fachada para dejarla impoluta. Creo que esto se va a solucionar por fin.
Y justo al mediodía, cuando acababa de recoger la mesa y meter los cacharros al lavavajillas, Ángel, un andino simpático y competente, ha tocado a mi ventana, como habíamos quedado un par de horas antes, le he pasado el chisme y él lo ha colocado con destreza en su lugar!!! Objetivo conseguido. Pues eso, que me he quitado un peso de encima. Ya puede venir el próximo jueves el técnico tiquismiquis a hacer su trabajo y revisar a fondo la instalación de gas de casa (me tiene hartito el temita). Seguiremos informando. |