Cotidianeidad en miércoles
miércoles, 27 de abril de 2022

He vivido un día con alguna especificad. La novedad ha estado en la sutil angustia que me ha invadido a consecuencia de abrir el melón de la próxima jubilación. Sí. Ha sido iniciar contactos con CC.OO. para preparar el papeleo de la jubilación y comenzar a darle vueltas al meollo que tendré que afrontar por la drástica disminución de mis ingresos a partir de ese momento vital, esperado y levemente temido.
Ya sé que los asuntos de dineros tienen la capacidad de dominar mi pensamiento, produciéndome sudores y malestares físicos variados. Veo venir una temporada en la que me autoasediaré con angustias y temores, una temporada plagada de pérdidas del control mental en la que me veré forzado a poner toda mi experiencia de la vida al servicio de mí mismo.
En fin, la jubilación, la merma, la inquietud.
Ya se sabe que los acontecimientos del futuro siempre siempre siempre nos sorprenden. Así que lo mejor es tranquilizarse y prepararse para esperar.

Otro tema de ayer. César. Mi quinta visita estuvo marcada por el parloteo incesante al que le sometí; no sé la razón, pero me pasa a veces: quito el filtro y hablo sin pausa... hasta que me digo «basta» a mí mismo; ayer me lo dije al abandonar la consulta.
De esta «cualidad» mía me siento incluso un pelín orgulloso. Jejeje.
Al regresar al barrio tras la visita cesariana me desvié al Piérolas a tomar algo con Raquel, que me estaba esperando. Ella volvía también de la consulta anual con su ginecólogo; sin novedad es lo mejor que se puede esperar, como así fue.
Y a casa a preparar la comida. Tocaba menú sencillo: bacalao rebozado y arroz basmati. Muy saludable y digestivo.
Y apalanque.
Unas acelgas para cenar y a la cama a continuar viendo la serie de los últimos días: True Story. La serie del cómico negro famoso y multirrico que se ve envuelto en un cristo descomunal por culpa de su hermano mayor parásito (Wesley Snipe). Bien, emocionante, visible, y corta, pocos capítulos.
Y Joshua...

Nota Joshua.-

El poeta ha estado todo el día on fire. Tenía cita con Francis a las tres... ¡¡¡A LAS TRES!!!.
Pero no tenía claro dónde habían quedado; sus cosas.
El caso es que ha pasado el día dando la brasa a Raquel con llamaditas de las suyas, muy locas y muy coñazos. Pero la mejor, la superior, la de nivel dios, ha sido la de las diez y media de la noche, cuando Raquel dormitaba mientras en el televisor se desentrañaba la trama del negro en apuros. Ahí se ha lucido totalmente...

«¿Me has llamado?»
«No Apa, yo no te he llamado»
«Es que el teléfono ha hecho PIPIRIBIPIPI y he pensado que igual podías haber sido tú»
«Apa, estoy en la cama, estaba dormida y me has despertado, no puedes llamarme todas las noches para nada, tienes que respetar a las personas... etc etc etc»
«Joder, es que he oído el PIPIRIBIPIPI y... bueno bueno pues perdona...»


Y dejando a Raquel con la palabra en la boca, con la bronca a medio hacer, ha colgado.
Así es el rapsoda, también un maleducado en prosa además de un egoísta en verso, un gramático que va por la vida sin control, sembrando faltas de ortografía y cadáveres a su paso.
Siguiente, por favor.

#serie - #truestory - #ginecologo - #joshua

© Zalberto | enero - 2026