 Temas generales.- Patatas con costilla para comer Espárragos y sopa de pollo para cenar Y para merendar... movida con el poeta desencajado...
Nota Jesús.- Mira que lo sabemos, que tenemos muy claro que siempre nos sorprende con sus insólitas aventuras, pero esta vez creo que se está acercando al nivel dios.
Media mañana. El poeta llama al timbre. Aparece en el ascensor con un zapato de cada color y portando un sobre que entrega a Raquel con la misión de que se lo haga llegar a Francis. Obviamente Raquel abre el sobre. Pocas sorpresas. Un fajillo de sus clásicos folios con versos y anotaciones en signos desconocidos y unas docenas de fotos familiares ¿?. Raquel se ha cabreado por esa pretensión de deshacerse de las fotos en las que se ven instantáneas de su vida etc. Las fotos las hemos guardado. Al rato de nuevo llama al timbre: viene a recoger el sobre; ha cambiado de idea. No sabe si va o si viene; y los zapatos continuaban estando desparejados.
Media mañana y alguna hora más. Esther llama a Raquel. Le comenta que ha echado un vistazo a las cuentas poéticas y sólo ha encontrado telarañas. No ha dejado ni un chavo. Sin pausa, Raquel sale disparada a su casa. Al rato regresa con dos fajos de billetes de 50€; un total de 1800€, nada más y nada menos. Decidimos guardar en casa los 1800€ y que Raquel le transfiera 800€ de su propia cuenta, y los 1000€ restantes los mantengamos a buen recaudo. Es inútil tanto desvelo, me da que en breve volverá a vaciar su cuenta; le encanta la sensación de llevar un buen fajo en el bolsillo cuando sale de marcha con sus fans...
Media tarde. Raquel ha salido a darse un voltio por las tiendas del centro para despejarse. Al rato me llama toda acelerada: ¡¡¡el poeta ha vuelto a las andadas!!! ¡¡¡Ha tirado la dentadura postiza a la basura!!! Esto es lo más. Y claro, ¿ahora qué curiosas opciones se le pueden ocurrir a esa mente privilegiada? Pues muchas opciones. Una opción es comprar una dentadura en alguna tienda que las venda; creo que ha sugerido... una ferretería jajajaja. Otra opción es hacerse una dentadura nueva; ahí el problema ha surgido cuando Raquel le ha dicho que eso costaría unos miles, tres o cuatro mil €; demasiado para su maltrechas finanzas. Otra opción: pedirle el dinero prestado a su nueva novieta Francis; cómo no, una gran idea. En fin, Raquel estaba que trinaba, normal.
Así son estas cosas, las disparatadas aventuras del rapsoda desencadenado. Y que nadie piense que la bronca y el repaso que le ha dado Raquel hayan servido para que reflexione y enmiende sus actitudes y que sus locas ideas cesen; para nada. Al rato le ha vuelto a llamar a Raquel para pedirle por favor que llamara a Francis, que a él no le coge el teléfono... O sea, lo de siempre.
Y así estamos, con el teléfono de Joshua bloqueado en verso y en prosa y con la intriga constante imaginando qué nueva sorpresa nos deparará este sainete de los cojones.
Seguiremos informando.
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