Joshua y el Misterio de los 300 Euros
viernes, 20 de mayo de 2022

Capítulo 1
{De cómo empezar una jornada saludable}

Me he levantado con un saco de buenos propósitos a la espalda. Deporte, alimentación y superación de malos hábitos.
A las 5 y pico ya estaba arriba; el puto Indalecio sabe muy bien cómo sacarme de mis casillas; aunque tampoco hay que exagerar, pero hace lo suficiente como para que elija la opción de salir de la cama y comenzar el día antes de lo previsto.
Un rato de ordenador, un café, un soltar lastre y a eso de las 7 me disfrazo de atleta y me subo a la elíptica. Mucho tiempo ha de la anterior sesión sobre la máquina; varios meses; cosas de mis dolores de hombros. Así que bien, media hora larga sudando como un poseso; y a continuación clase de piernas con Maite.
Arrancar así tiene su parte guay; apetece salir a la calle y buscar actividades en las que desfogar aún más endorfinas de ésas.
Lo primero es lo primero; hacer compras en el BM: muchas ORO, bacalao desalado y espinacas y cocacolas, y alguna cosa más. Una salida habitual para reponer víveres en la nevera. Una excusa perfecta para airearme por las calles del barrio.
Pero aún me apetecía moverme un rato más y no fue necesario romperme mucho la cabeza.
Tenía previsto acercarme al Corte Inglés a cambiar de talla una camiseta que me había comprado el jueves Raquel, una L por una M, y lo hice. Un paseo por las escaleras de Solokoetxe, Casco Viejo, Puente del Arenal y Corte Inglés 3ª planta.
Al salir del Corte hice una fugaz pasada por el Springfield y por el Bershka; sin éxito, pero sin más.
Una mañana perfecta para caminar; fresquito bilbaino, bermudas y auriculares, mochila verde y ganas de relax. Al subir al barrio me doy un pequeño homenaje soplándome una Alhambra en el Jarritas, tan a gusto.

Capítulo 2
{De cómo lo saludable suele durar bien poco}

Al subir a casa, alrededor de las doce y media, Raquel tiene una propuesta mejor que preparar garbanzos de vigilia: salir por el centro a hacer unos mandados y aprovechar para comer en el Colmado Ibérico; en el Colmado Ibérico porque le admiten los chequebonos del currelo.
Raquel tenía previsto acercarse a la central de Indautxu a recoger sus chequeras de chequebonos pendientes; unas cuantas que le deben desde hace unos meses. Y como ese plan nos venía al pelo, decidimos ir hasta allí dando un paseo, para hacer tiempo hasta las tres, que era la hora a la que había reservado mesa.
Un paseo tranquilo, bajando por las escaleras de Solokoetxe, de nuevo, y de nuevo Casco Viejo etc.
Al cruzar el Puente del Arenal nos encontramos con la parejita Raquel Izquierdo y Gorka Lopategui, casi ná. Jajaja. Mantenemos todos las formas y nos demostramos a nosotros mismos que hemos recibido una educación exquisita. Jeje, en fin.
Pues nada. Nos presentamos en la central de Indautxu y Raquel recoge las chequeras, cuatro, y ahí cerquita nos tomamos un vinito, en una terraza en la plaza de Bombero Echániz, para hacer tiempo también. Y al Colmado.
Optamos por el menú del día, con un cierto matiz, ya que pedimos dos primeros en vez de un primero y un segundo. Raquel, ensalada césar y timbal de huevos sobre patatas panaderas. Yo, arroz del chef, con carne, y timbal también. Además de un plato de jamón ibérico cortado a cuchillo; muy sabroso. De postre yo pido piña natural y Raquel un tiramisú. Vino del menú, un crianza de Montecillo. 50€ aprox.

Colmado Ibérico
La Oka chuletones y copita de cava
Raquel de tiendas
Alberto a descansar

Capítulo 3
{De cómo quien quiera circo que venga a vernos}

18 horas
Raquel ha quedado con su padre en el Topaleku, ¿para? para nada, para que se tome unos tragos y unos picoteos. A mí no me apetecía nada vestirme y bajar a más bebercio, pero la atracción del circo me tentaba enormemente, así que bajo.
Al llegar al Topaleku me encuentro que Raquel está dentro con Rober y un colega muy peculiar. Los muchachos van un poco cargados y no muestran su cara más interesante; qué se le va a hacer.
En eso estamos cuando observo al poeta picando en nuestro timbre en el portal. Se lo digo a Raquel y ella sale disparada a por él. Y ahí estamos los tres camino del Extremeño, con Joshua en su apogeo. La tarde noche promete.
Nos instalamos en una mesa y allí nos tiramos un largo rato, echando cañas nosotros y bitters el poeta, y dos raciones de tigres. Lo cierto es que hicimos muchas risas con sus mierdas, que al menos es un leve consuelo que aminora el efecto desastroso que generan todas sus mierdas, que son muchas y constantes.
Lo último es pedir dinero por los comercios y bares de la zona. En la frutería, en el Jarritas, en el Karlo´s, y no sabemos dónde más.

Epílogo
{De cómo la poesía entró en la frutería}

A posteriori los 300€ en la frutería
Más a posteriori los 35€ en el Jarritas para pagar al taxi que le ha traído de Valmaseda

#corteingles - #colmadoiberico - #joshua - #extremeño - #laOka - #rober

© Zalberto | enero - 2026