 Hoy toca salida de Benicassim, toca coche, toca... excursión. Hemos decidido ir a Peñíscola, por fin. La idea está desde los orígenes del plan de pasar unos días en Benicassim. Hay como dos o tres excursiones básicas: las cuevas de Vall d´Uxó, el Desierto de las Palmas y el pueblo viejo de Peñíscola y su castillo. Así que a primera hora, a eso de las nueve nos ponemos en marcha con destino a Peñíscola. Llegamos sin contratiempos, por la AP-7, y aparcamos en la zona del istmo; un pequeño lio con la cosa de poner OTA, las monedas, etc; pero bien, perfecto. Y visitar la zona amurallada. El pueblo es muy turístico, hay tiendas y restaurantes con terraza por todos lados. En los días previos estuve fisgando el pueblo desde el Maps, buscando la ubicación de los restaurantes que yo recordaba que tenían sus terrazas en la muralla, con vistas al mar; muy típicos. Me quedé con el nombre de uno, el Altamira. De manera que he procurado que la ascensión hacia el castillo la hiciéramos por la calle en la que están los restaurantes a los que había echado el ojo. Y bingo: el Altamira, allí está. Hago una reserva para las dos y seguimos callejeando con un tema atado y bien atado, el tema esencial, el papeo guay. Llegamos al Castillo y compramos entradas para visita con guía; a mí me hacen descuento por mayor de 60 años, ¡¡¡yuju!!!. Y a visitar. Nos toca un grupo variopinto, con gente mayor, joven, unos de Burgos; y una guía llamada Ana, bastante profesional, con carácter. La visita ha durado casi la hora y nos ha entretenido y divertido. Lo pasamos bien en esas movidas; yo enredo y Raquel observa divertida, aunque hoy he enredado casi nada. Al terminar la visita hemos echado un ojo a una Iglesia que hay adosada al Castillo. Y callejeando callejeando un camarero levemente orondo nos ha hecho la clásica invitación a tomar algo en su terraza; calor, sed, qué más?, a sentar tocan. El garito de llama "El Raconet de Ca Deu", y de entrada he de decir que merece la pena ir a Google a leer sus reseñas; tiene una nota media de 2.8, no digo más. Nos hemos plimplado un par de cañas y una ración de boquerones fritos; bastante decente. Y lo grande de la experiencia ha sido la charla chapa que nos ha dado el dueño, un personaje engreído y lamentable. Bueno, pero ha estado divertido, estas movidas dan mucho juego para hacer después unas risas al recordar, je. Y sin más preámbulos nos hemos presentado en el restaurante a comer. Una mesita junto a la muralla, a la fresca, con su brisa y sus gaviotas, sus golondrinas y su luz. El menú? Mejillones a la antigua y arroz caldoso de pescado y marisco. Puntuación? Sobresaliente, sin duda. Los mejillones deliciosos, el arroz muy sabroso. Una comida suculenta, como ha dicho Raquel: "La mejor de las vacaciones, hasta ahora...". Y sin más hemos regresado a Benicassim, esta vez por la N-340. Es curioso que la N-340 apenas tiene tráfico y se circula de madre, y, por el contrario, la AP-7 está atestada de camiones y coches y caravanas y de todo, y se circula a toda leche y genera mucha más tensión. Espero recordar que en lo posible hay que circular por la N-340. Y al apartamento a descansar. Hoy el calor está protagonizando la escena, los telediarios hablan de ello son cesar y lo cierto es que hace calor, hace calor, mucho. En Benicassim se produce el típico efecto de tormenta vespertina, cuando el calor evapora el agua y ésta se acumula en las sierras adyacentes, genera nubes cargadas de lluvia y descarga en modo tormentoso. Así ha sucedido en las tres últimas tardes; pero aquí, en la zona de las Villas solamente un día cayeron cuatro gotonas gordas, nada más. Lo positivo de este efecto meteorológico es que el ambiente se refresca al caer la noche y eso, tras un día agobiante de calor, se agradece un montón. Ahora Raquel está preparando una crema de calabacín para cenar. Y ya.
Nota Joshua.- Esther ha recibido llamada de la Diputación. La historia coge carrerilla. Se habla de denuncia por abandono. Los detalles no están claros y hay que esperar. Raquel se queda KO, y yo semiKO; Esther fijo que está también fatal. Hay que ser fuertes y aguantar el tirón. Seguiré informando. |