 La elaboración es artesanal.
"Majamos a mano tomate, pimiento verde, pepino, huevo duro y pan. Además, incluimos ajo cortado muy finamente. Añadimos agua, aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino cabernet sauvignon y un poco de sal".
El proceso de picado de los distintos ingredientes lleva "entre dos y tres horas" frente a los escasos minutos que se tarda en hacerlo con triturado eléctrico. Una vez hecho esto, no se puede servir en el momento. "Necesitamos ligar bien todos los sabores, así que metemos el bol con todos los ingredientes en el frigorífico durante tres días. Esto es especialmente importante a principio del verano, cuando el tomate aún no está tan maduro".
El gazpacho se rectifica añadiendo más agua fría en el momento de servirlo -tienden a dejarlo un poco más espeso durante la maceración- y se pone también un poco de hielo para hacerlo más refrescante. |