 Un martes muy diferente. A primera hora me preparo para hacer expedición a Bilbao, a Sani, a solucionar el tema del grifo termostático de la ducha. Dejo el coche en el garaje en Santutxu y me desplazo en metro a Sani. El grifo me ha puesto al límite: no he conseguido tan siquiera volver a montarlo. El primer intento ha terminado regando todo el baño, incluso el techo. Tras otros intentos fallidos opto por dejarlo y aplicar la solución "cambio de grifo". Tachón regresa a Bilbao tras sus vacaciones mediterráneas. Vuela de Roma a Menorca y de allí a Bilbao. A eso de las doce aparece por Sani, nos montamos en su Audi y nos vamos a Leroy Merlin. Compramos un grifo clásico de dos mandos y una barra nueva para sujetar la cebolla. Y hacemos un pase por Decathlon: el peque se compra una colchoneta para sus próximos días de camping en Barcelona. Y nada, una vez en casa monto el grifo sin problemas. Espero que no dé más guerra el asunto. Y a eso de las tres regreso al palomar. El resto del día descanso total en casa: aire acondicionado, PC, tele, butaca y cama con ventilador. Muy necesario ese relaje. Por cierto, los tres de Santelices se pasan el día de pedo... en fin. |