Tras la clase con Maite nos hemos entregado con fervor a las tareas del hogar. A eso de las doce nos ponemos visibles y salimos a echar unos potes por el barrio: Batzoki y Jarritas. Hemos investigado el nuevo super chino de la calle Santutxu, a tiro de piedra de casa; creo que nos va a solucionar muchas compras. Y a casa que viene a comer Tachón. La comida un éxito. El rabo exquisito. Además unos cogollos a la plancha con anchoas, y el rabo acompañado de arroz basmati. Muy bien, muy a gusto. Al marchar Tachón nos hemos apalancado, yo en la cama con el Indi y Raquel en el sofá. Raquel se ha puesto en marcha al poco rato y ha decidido salir a caminar: se ha pasado a buscar a Esther y se han dado un garbeo hasta Pikotamendi y tal y cual. Cuando ha regresado justo me subía yo a la elíptica. Raquel se come una tortilla y se acuesta a descansar; yo? aquí, escribiendo esto. Un buen día, creo. |