Sábado prevacaciones. Dedicamos la mañana, ambos dos, Raquel y yo a cosas dispares pero de tipo "obligaciones cotidianas". Ella baja al centro a devolver compras online y a recoger unas zapatillas para mí en el Decathlon, también online (unas que compré por 9,95€). Yo al BM a comprar almejas y perejil; después a Sani a ocuparme de un asuntillo bricolajero del peque, un asuntillo del bajo. El peque me había pedido soporte técnico para adaptar unas piezas de plástico al cuerpo de su bajo, para añadir un apoyo más cómodo a su dedo gordo en ciertas fases de la ejecución del instrumento. Lo solucionamos sin mayores problemas. Por cierto que he decidido que para Navidades le voy a comprar un televisor nuevo, más grande y más mejor. De regreso a Santutxu me como un pincho de tortilla en el Jarritas, y una caña. Y a casa. Al rato me llama aquel, que ya sube al barrio, y que si quiero bajar a tomar un algo en el... Jarritas. Bajo y tomamos un chacolí con un minipincho. Antes de subir a casa inauguramos el nuevo súper chino de la calle Santutxu, el que está poco más arriba de la retoucherie. Compramos una botella de blanco para acompañar a las almejas... Y nada, Raquel cocina el arroz con almejas, nos lo comemos, nos bebemos la botella de blanco y nos apalancamos por el resto de la tarde y la noche, hasta que preparo unas tortillitas de bonito antes de acomodarnos en la cama a ver el último capítulo, y desenlace, de la serie "Una familia modelo", la serie coreana y tal. Y a dormir. El gato ha pasado la noche en la butaca rosita; está un poco resquemoso porque le eché de la butaca a media tarde, cuando él intentaba subrepticiamente ocupar mi lugar de privilegio, jeje. Por cierto que ya nos hizo reir cuando se pasó un ratillo jugando con su rascador y la mantita de cuadros, y tal; lo mismo añado video... |