 Tras una jornada de intensidad etílica siempre, o casi siempre, toca otra de moderación y autocontrol; como ha sido el caso. A primera hora clase con Maite, de brazos. Bien, dándolo todo. Sin pausa, me visto con pantalón de chandal gris y camiseta a juego, me coloco la mochila y salgo a caminar por la orilla de la ría, para hacer el recorrido clásico Santutxu-Sani-Santutxu. El cielo es azul, la temperatura es perfecta, primaveral, otoñal más bien. Al poco de salir a caminar caigo en la cuenta de que he olvidado la cartera en casa, y que desaparecen las opciones de regreso en metro y de hacer compras al volver a Santutxu. Da igual, no contemplo la posibilidad de dar la vuelta. Al llegar a Sani subo a casa como hago habitualmente. Una meada, un trago de agua, un selfie en el espejo de la entrada y inicio regreso. Para la vuelta barajo mentalmente varias opciones; subir en el ascensor de Atxuri, subir por el puente de la Salve, subir como casi siempre por Iturribide. Subo por Iturribide. Raquel ha preparado en la olla unos puerros con boniato, patatas y calabaza. Una comida super saludable; bien. Y el resto del día? Raquel a media tarde ha quedado con Esther para sus asuntos del papeleo de la herencia; sale a las cinco y media y regresa a las ocho y pico... sobria!!! Mientras, yo aprovecho para ver el último capítulo de la segunda temporada de "Bárbaros" y comienzo a ver la película italiana "El Oficio de las Armas", en versión original subtitulada, y me está molando mucho. Cenamos lomo ibérico con aguacate de guarnición y nos acostamos. La serie del momento es "García", pero no podemos ver más capítulos hasta que los vayan estrenando... craso error de cálculo, jajaja. |