Raquel regresa de Valencia; todo ha ido bien, según lo previsto. Yo he salido a primera a comprar víveres. He pillado una merluza para la comida del domingo, para rebozar. Y más cosas variadas. Raquel llega a casa a eso de las tres y poco. Ha cogido un taxi en el aeropuerto y viene con ganas de comer. He preparado mi mítica sopa de pollo y huevo cocido picados, con fideos y caldito rico. Un plato perfecto para asentar bien el estómago y prepararlo para una prologada siesta. Y mucho fútbol del mundial y mucho relax. Indalecio? feliz y contento, dando la brasa y solicitando mimos y atenciones sin fin. Qué muchacho!!! |