 Pues sí, finalmente los Mendizaleak se han animado a seguir la ruta que propuse, la de recorrer los montes del entorno de Nabárniz. La cima elegida ha sido la de ILLUNTZAR, la más alta cima de esa zona costera. Se domina la zona de Ereño, Ispaster, Lekeitio. Una sabia elección, jeje. El día prometía ser frío, muy frío incluso; pero no ha sido ni mucho menos para tanto. A primera hora, al llegar a Basauri, al 5 Estrellas, el frío sí se hacía notar, como era lo previsto. Hoy el coche lo ha puesto Yolanda; un Nissan Almera de su cuñado, en un estado de trote considerable, pero bien. Hemos llegado a Nabárniz sin contratiempos, sobre las 10 de la mañana. El cielo completamente despejado. Hemos aparcado a las afueras del pueblo, en dirección a Markina. Y nada, para arriba sin pausa. La subida fácil, tendida y con buen sendero apto para todoterrenos; el último arreón antes de la cima un poco más escalador, pero sin pasarse y en los pocos últimos metros. En la cima, una ikurriña recién comprada. En la cima, los bocatas de pechuga con pimientos y las fotos de rigor, y los selfis; jeje. El descenso ha sido un poco a lo loco, ya que a Jon se le ha bloqueado el móvil, y siendo él el que llevaba la ruta de wikiloc, pues... Pero sin más, hemos seguido a nuestro instinto montañero y hemos retornado al punto de partida sin contratiempos. Una cerveza en el Aboitiz, donde la dueña, una lugareña muy habladora y simpática, nos ha puesto al corriente de los pormenores de su restaurante y de la comida de la zona: alubias y menestra son sus especialidades. Y a comer al Atxoste, en Ereño; menú de 13€. De primero todos sopa de pescado, excepto Yolanda que ha pedido alubias blancas; la sopa fetén, con cero tropiezos. De segundo todos merluza al horno, excepto Patxi que se ha comido unas albóndigas que no me han parecido muy apetecibles; en fin, Patxi y su mal comer. De postre los demás los clásicos: natillas, arroz con leche y flan; yo, cuajada. Pero todo muy agradable y muy aceptable, a mí me ha sentado todo guay. De regreso a casa me llama el repartidor de Amazon, para dejarnos el paquete con los auriculares de cinta y la alfombrilla para el arenero: en casa nadie. ¿Dónde estará la nena? El paquete he conseguido que se lo dejara a a Aintzane; bien. La nena con su Tata soplándose un Gintoni en el Hamilton; pelín pedetes. Así que yo me he subido a casa, a ocuparme del chaval y a descansar. Al poco ha aparecido Raquel, ya he dicho que pedete, a cambiarse de ropa para ir a flamenqueo; en fin. Cosas de la nena. Hoy han estado en la BBK apañando asuntos pendientes de la cuenta de su viejo etc; que no me ha quedado claro si han solucionado o no, pero que me da un poco lo mismo, es un tema menor. |