A primera primera hora salgo levemente pertrechado para la rasca; la idea es caminar por la orillita de la ría, como hago tantas veces; y es lo que hago. Al llegar a Sani subo a casa a pasar por el baño. Por cierto que tiro unas fotos para dejar testimonio del estado de la mampara de la ducha, que voy a intentar mejorar. Regreso en metro: hace frío. Antes de ir a Santutxu hago una parada en la estación de Berastegi para ir a comprar unos guantes para Raquel, de regalo sencillo de cumpleaños. En el metro de nuevo para subir al barrio. Paso por la frutería y subo a casa a dejar las compras. Vuelvo a bajar; en la retoucheríe dejo los pantalones que compré ayer en Jack&Jones, para que le arreglen los bajos. Y a casa ya para preparar la comida y todo lo que vino después...
Un pote en La Ribera con pulga de bonito con alegría. Un pote en el Extremeño con un torrezno. Dos botellas de un Montsant en la terraza con patatas fritas. Un arroz basmati con pechuga a la plancha. Unas cervezas y música y no se recuerda mucho más del resto de la tarde... Retoucheríe a recoger pantacas, música, pedete y una cena solitaria a base de arroz y huevos revueltos (un poche de cebolla y setas picadas, un rehogue con los restos del arroz de la comida y en la sartén en donde se hace el rehogue dos huevos estrellados; se come en modo plato combinado; riquísimo). Y un sueño reparador.
Notas.- Le he dejado la llave del patio a Joseba Abrisqueta, el del 3ºB, para lo de la reparación de la fuga de aguas fecales etc. |