La mañana ha estado presidida por la charla que tenía que dar Raquel a un grupo de becarios; charla online, por supuesto. La nena llevaba ya desde hace un par de días muy nerviosa por el tema, y en el día de autos la cosa estaba ya bordeando el límite, jeje. Pero todo sucedió sin incidentes y el peso que llevaba encima ya pudo dejarlo flotar en el éter... Raquel sale disparada a acompañar a Terín a comprar medicamentos en la farmacia, tiempo que yo aprovecho para hacerme una depilación rápida corporal (que la nena me ha prometido repasar el miércoles antes de partir de excursión...) Lo siguiente fue meter a Indalecio en el transportín y le llevarle a casa de la tía Esther a pasar la semanita de vacaciones de sus papis; allí se lo pasa pipa el chaval. Comemos en casa unas lentejas que preparo con cariño y a descansar un rato; el resto de la tarde había que ir organizando el equipaje, que ya se sabe que no es moco de pavo. Cena a base de restos de nevera y a descansar viendo uno par de capítulos de «You»... Mañana partimos camino Soria... |