Antes de salir a la calle dejamos preparados unos garbanzos, para no tener que cocinar después, en plan previsores. Raquel tiene capricho de empezar a ver bicis, así que nos vamos a una tienda en la zona del Carmelo, Ciclos Sandonis. Nos atiende Manu, un muchacho con un chori en la perilla bastante lamentable. Nos entra por los ojos un modelo intermedio entre bice de paseo y bici de montaña, la Kross Trans algo, de aprox 600€. El asunto queda pendiente de la preparación previa del cuarto pequeño de la casa del pueblo, algo que ha de esperar a que vayamos allá por primavera a pasar una temporadita. Después nos echamos unos potes y unos pinchos en el Piérolas, en donde, por cierto, ha regresado el buen humor. Y seguidito vamos a casa de la Tata a buscar al Indalecio, que ya está bien de tantas vacaciones en casa de los tíos. Llevo un par de sargentos con la idea de poner en su sitio la jamba que se le ha despegado, pero observo que el problema requiere más sargentos y una cola de contacto, de ésas tipo adhesivo de montaje; queda pendiente. De regreso a casa nos comemos los garbanzos. En ese punto ya estamos bastante achispados. A media tarde aparecen cargados de drogas duras con burbujas la Tata y Jorge... el resto se deja a la imaginación de cada cual... Paso de comentar nada más al respecto; una cierta vergüenza me embarga. La noche acabó fatal, de mal rollo entre nosotros. |