 Dos ejes para recordar en este día. Uno, el más intenso, el dolor de muela; dos, el más relevante, la visita del perito del seguro de la vecina de abajo a cuenta de su movida con la humedad por condensación que ella atribuye a algún tipo de problema estructural en nuestra terraza. El perito aparece sobre la una y poco. Le enseño la infraestructura de nuestra terraza. El muchacho admite que no ve nada, pero nada de nada, que indique que la humedad de la vecina tiene su origen en el piso superior. Yo le insisto en los argumentos que apoyan la hipótesis buena, la de la condensación que resurge cada vez que el clima se vuelve invernal, y que su problema no tiene que ver con lluvias intensas o con fugas estructurales. Comemos alubias de bote con caldo de pollo y descansamos lo posible. La noche? horrenda, sin pegar ojo... |