Tras un viernes en Arrankudiaga, un viernes de gran calibre, tocaba descansar y recuperar el cuerpo y el alma. Raquel ha salido de compras mañaneras; cuando ha regresado venía cargada de una bolsa del Corte Inglés que contenía un pollo asado, una ración de patatas asadas y un par de manzanas horneadas. Una comida que no genera trabajo ni embadurna la encimera. Comer y sestear. A media tarde me visto y salgo a comprar caprichos para la merienda. En el BM compro jamón de york, leche, pechuga de pollo para Indi, avena para Raquel y cuatro cosas más. De regreso a casa preparo merendola: para Raquel un bollito tostado con salchichas y mostaza; para mí un sandwich de jamón york con mayonesa. Sabadete sencillo, sabadete de recuperación. Mañana domingo, puede tocar algo más activo, puede... |