 Fundada por los íberos cosetanos en el siglo VI a. C. y con actividad durante unos tres siglos, hoy nos permite imaginarnos cómo vivían gracias a una importante reconstrucción arquitectónica sobre el terreno.
Recorriendo la Ciutadella de Calafell nos podemos hacer una idea bastante exacta de cómo era un poblado ibérico de aquella época.
Sabemos que, en lo alto de una colina, cerca de la playa de Calafell, se estableció hace unos 2.500 años este asentamiento ibérico.
Era un recinto de unos 3000 m2 perfectamente fortificado donde, probablemente, residían algunos de los jefes del linaje de la tribu de los cesetanos.
De esta ciudadela dependían todo un conjunto de pequeños núcleos y masías, dispersas en un radio de unos cuatro o cinco kilómetros. |