Comenzamos la temporada de primavera en Valdeporres. Planeamos pasar en el pueblo los meses de Abril y Mayo, previo viaje a Órgiva para pasar allá las tres semanas de junio que tenemos reservadas a José Antonio. El domingo mañanero lo hemos dedicado a preparar el equipaje; una montaña de bolsas, maletas, mochilas y cacharros diversos. Es alucinante la de cosas que nos vamos a llevar al pueblo, realmente increíble. A eso de las doce menos algo arrancamos por fin. Los tres, jejeje. Indalecio ha hecho un viajecito de eme, dentro del transportín de viaje ha hecho de todo: se ha meado encima, ha vomitado dos veces y ha babeado y babeado y babeado. Pero bueno, una vez en el pueblo en cuanto Indi ha salido del transportín parecía como nuevo, pedía comida con urgencia y no le quitaba los ojos a la campa; es un flipe lo que le pone salir a la calle, normal. Y lo de siempre: chimenea a tope, orden y concierto. Preparo comida a base de vainas con patatas y botella de tinto. Luego descanso, siesta y apalanque. Y algún mini peta. Un volver al pueblo perfectamente en regla. |