 A primera hora hacemos tiempo visitando los alrededores de la Alcazaba, que no pudimos visitar por dentro por estar cerrada ¿? Regresamos al Parador a por el coche para ir a ver los dólmenes, pensando que estarían lejos del centro, pero no, jejeje. Por fin vamos a conocer los monumentos megalíticos del Valle de Antequera, los dólmenes de Menga y de Viera. Visita guiada de las buenas, muy concurrida, en un día soleado y perfecto para disfrutar. Y después de las obligaciones culturales regresamos al Parador a comer; probamos la Porra Antequerana y unas carnes ibéricas a la plancha, con su cava y sus cosas. El resto de la tarde lo pasamos en el Parador, descansando y tal; lo habitual. |