 Amanece un día radiante desde la ventana de la habitación 312 del hotel Abba de Burgos. Y aunque no tenemos contratado el desayuno bufet, decidimos darnos el capricho fin de vacaciones y desayunar a lo grande. El ratito justo para preparar las maletas y emprender camino de regreso al Palomar. Las carreteras están despejadas, la gran masa de vehículos se desplazan en dirección contraria a la nuestra, es operación salida de vacaciones. Apenas han dado las once cuando comenzamos a deshacer el tetris del maletero del coche; unos cuantos viajecitos coche-portal y descansillo-casa, un aparcar el coche en su plaza de garaje, y todo concluso. Por fin en casa. La comida es cosa de Esther y Jorge. Nos esperan con solomillo a la piedra y los habituales picoteos, como langostinos, pimientos asados y patatas fritas; y dos botellas de tinto y tres de cava; somos la hostia. Y a casa, a deshacer el equipaje y a descansar. Por supuesto los momentos más intensos han sido los del reencuentro con el Indi. El chaval se deshace en mimos y cariños, jeje. Ya teníamos ganas de estar con él. Y ahí ponemos punto final a las vacaciones de Junio del 2023, y damos comienzo al verano bilbaino del 23... |