 Un viernes completito. A primera hora salgo a caminar, antes de la hora de apertura de las tiendas. Bajo por Zabalbide hasta el Arenal; después sigo hasta bajo el Puente de La Salve, donde doy media vuelta y regreso hasta coger el metro en San Nicolás: el objetivo es comprar pescado en el BM, pescado para hornear. Dicho y hecho. En el BM me gasto casi 40€ en una lubina salvaje de casi dos kilos; y un par de botellas de blanco, una de Monopol y otra de Enate, buenísimas ambas. Una vez en casa tomo la decisión de ponerme manos a la obra con la reconstrucción del cajón para el ordenador de Raquel. Así que saco todos los trastos a la terraza y en una hora más o menos ya tengo el nuevo cajón listo para probar: todo un éxito. Por poner un pero, decir que al voltear la mesa sobre el suelo le metí un par de rayones gordos a la pobre, qué mal, en fin. Y una lubina al horno... Una comida de postín. Y para rematar la jugada, aparece Raquel con una piedra hermosa, como para casi una docena de joins. Qué puede añadir a esto último? Pues que tendré que aplazar mi puesta en forma durante una docena o así de momentos de inspiración. El resto del día? Apalanque en butaca, sofá y cama. Por la noche un poco de Wimbledon, Djokovic y tal. El peque ha estado en la Virgen Blanca haciéndose una prueba de lo suyo; está encantado porque le han tratado bien y NO le han cobrado!!! Cosas del peque.
Nota.- Hemos recibido la nueva batidora de vaso, una Cecotec de nivel medio/alto. |