 Funicular, Txacolí, caminata hasta Berriz (Hotel Artetxe), Arangoiti, Deusto (caña Blas de Otero), Campo Volantín, Corte Inglés (caña terraza y comida preparada en la 6: muslitos en salsa y dos tipos de ensaladas modernas), metro a Santutxu, Piérolas (vinitos), Palomar (botella de tinto de Pago Valladolid), siestorra, Tachón con problemas en el coche, y mosquito zumbón ilocalizable.
Este sábado hacemos plan propuesto por mi Raquel: subir a Archanda en funicular para una vez arriba deambular con propósito sin definir del todo, bien bajar a Sondica para regresar en tren, bien caminar por lo alto hasta descender en Enecuri a San Ignacio. Me parece un planazo. Dicho y hecho. A eso de las nueve y media salimos de casa. Por las Escaleras de Solokoetxe accedemos al Casco Viejo, que está poseído por las camionetillas del Ayuntamiento dedicadas con gran devoción a regar las calles con agente naranja. Atravesamos la zona y paseando por el Campo Volantín llegamos al funicular. Un recorrido en 45º que nos eleva hasta las cotas que rodean al Bocho por la zona norte. Archanda-Artxanda. Objetivo prioritario: desayuno precaminata. En el Txakolí nos aparcamos en el interior para dar buena cuenta de un pincho de tortilla con una CocaCola Zero y un agua con gas. Ya con las fuerzas recuperadas (¿?) nos ponemos en marcha siguiendo el sendero recientemente adecuado y aún por terminar, la vía verde que unirá Enecuri con Santo Domingo (enlace). En Bérriz nos sorprendemos con lo bonito que es el Hotel Artetxe, no lo imaginábamos así de bien; un buen sitio para disfrutar. Y como justo en Bérriz se termina la parte preparada de la vía verde o roja, optamos por descender hacia Arangoiti por un camino que un viandante nos confirma que efectivamente llega hasta Arangoiti. Llegamos a Arangoiti por un camino, mitad asfalto, mitad escaleras de hormigón; una gozada de caminillo para dar un voltio, obviamente mejor bajarlo que subirlo. El barrio está muy mejorado, trasmite una gran sensación de tranquilidad y aire respirable, y además las vistas son un espectáculo. Queda pendiente recorrer el barrio más en detalle. Y bajamos a Deusto. Raquel se mea, así que buscamos un bar, que no es tarea fácil porque en Agosto están casi todos cerrados. Al rato, en Blas de Otero, encontramos una terraza preparada y medio ocupada. Así que caña y pincho pequeño. Un rato descansando y continuamos por la orilla de la ría. Hemos pensado que es buena idea ir al Corte Inglés a comprar comida preparada y una botella de buen vino. Cruzamos la ría por el puente del Ayuntamiento. Corte Inglés, planta 7ª, estrenamos la nueva terraza de la nueva cafetería; una camarera señorita nos bufa un poquillo por saltarnos las normas de acceso «Espere aquí y le atenderemos». Corte Inglés, planta 6ª, zona de estómagos ansiosos jajaja. Hay bastante gente esperando su turno en la zona de comidas preparadas, pero fluye ligero. «Nº 79? Yooo. Cuatro muslitos de pollo en salsa, una ración de esa ensalada y otra de esa otra.» 23€. Con el asunto resuelto qué mejor opción que echar un vinito blanco, un Godello, en el bar de la zona Gourmet; yo voy pidiendo mientras Raquel se sumerge entre las estanterías de la zona Bodega, a la búsqueda de algún tesoro enológico que nos maride el pollo. Al rato vuelve: dos botellas de tinto, uno de Pago de Valladolid y otro de la Pampa Argentina (jeje). Una productiva visita al Corte Inglés; por cierto, han eliminado la escalera mecánica que te encontrabas nada más entrar por la puerta de la Gran Vía, supongo que para ganar espacio; en la planta 4ª han montado el chiringo tecnológico que hasta hace unos meses ocupaba un edificio en la otra margen de la Gran Vía y que ha comprado Inditex para abrir un enorme Lifties. Y al barrio en metro. Y un vinito de cierre de paseo en el Piérolas. Y a casa por fin. Montaje terracero como dios manda. Botella del vino de Pago -bastante vulgar- y a comer el pollo con espárragos trigueros y champiñones guisados. Y siestón. Y sin cenar a la cama a ver un rato nueva serie, una escandinava, MASA ¿?. Un día rematado por unos mensajes de Tachón explicando un sucedido con su coche, una pérdida de líquido de frenos y un capó del motor que no se abre; tema que se aplaza solucionar al lunes, obviamente. Seguiré informando de esto. Así sí. |