Después de la jamada familiar en Barrica-Barrika, en Etxezabal, hoy toca descansar, comer saludable y descansar; además no hay Maite jeje. Para comer le meto mano al megacalabacín que nos trajimos de allá y preparo una sabrosa crema, con medio calabacín, una patata, una cebolla y tres quesitos; riquísima. De segundo he abierto uno de los dos sobre con lomo adobado que compré en el Casco Viejo, en Ibéricos. Una comida de diez. Y sestear, PC, lectura de «Las partículas elementales», una cena a base de tomate delicioso con queso de Burgos, y a la cama a seguir viendo la serie de GoodOmens. Un día tranquilo y necesario. |