Un día complicado. Mis picores de origen desconocido no menguan y el intenso ardor inguinal tampoco se desvanece. Todo sigue jodiendo a un nivel que no mengua; yo espero y en ocasiones desespero. Esta mañana he hecho una única y rápida salida a comprar vegetales en mi frutería favorita; no tengo la confianza suficiente como para aventurarme a actividades más elaboradas, como dar un paseo por ejemplo, jeje. Con la compras ya hechas me he puesto manos a la obra con el cocineo: crema de calabacín y patata, y coliflor vaporizada, esto para acompañar a unas pechugas rebozadas. A mitad de preparación me ha asaltado el intenso ardor de la ingle y no sé cómo he podido continuar hasta rematar la faena; lo he pasado fatal. Hasta los cojones. Para recuperar un poco las buenas sensaciones me he acostado en la cama a descansar y me ha servido. Cuando Raquel ha vuelto de la central -hoy ha estado en presencia- ya eran casi las tres y yo tenía todo dispuesto, y hemos comido en condiciones. Seguido... a la cama de nuevo. Este tema no parece tener fin; en fin. Indalecio me está dando bastante por culo, el pobre.
Nota famulio.- Rebeca y Txetxu han aterrizado en Santelices; hoy están allá cinco humanos y cuatro canes... malamente van a caber todos jejeje. |