 Querido diario de Bitácora: Hoy ni Raquel ni yo hemos salido de casa, justo a la terraza a tomar el aire y echar un cigarrito, el único del día. Estamos los dos recuperando fuerzas tras del día de ayer en Barrica-Barrika; además Raquel todavía está en las últimas fases de su resfriado tabáquico y yo aún me resiento de mi problema inguinal -hoy me está doliendo más de lo deseable y más de lo esperado-. Yo me he pasado parte de la mañana tumbado en la cama, para amortiguar el dolor. Raquel ha preparado el bacalao con aceite, ajos y cayenas, que es lo único que hemos comido; de bebido... una botella de blanco de Enate, muy rica. La tarde... más de lo mismo: yo en la butaca, Indi en su cunita y Raquel en la cama. Y para cenar vainas y coliflor. Un día más tranquilo imposible. |