Raquel está en Valencia, a día completo. Le toca comida de confraternización con los operadores de allá, los raritos. Trigueros y su divorcio lastimero y doloroso. Víctor y tal y cual. Yo me he dedicado a hacer el zángano a base de petas y tele y comida a tutiplén. El papeo lo he encargado en Just Eat al chino de Iturribide; arroz de la casa, rollito primaveral, pollo con almendras. Todo a nivel mediocre, todo apetitoso si te has fumado unos porros. Y poco más que contar. Alberto está en plenos trámites burocráticos para poner al día su compra de coche; son unas cuantas gestiones y ya las tiene bien encaminadas.
Nota yo.- Me he escaqueado poco discretamente de la comida de los de Sistemas. No me arrepiento nada: no me apetecían nada las compañías y me he dicho... "si no te apetece, pa qué vas?", y no he ido. |