Un sábado casero, en mi caso, una repetición de los últimos días; la cuestión del dolor en la ingle parece que está remitiendo casi en su totalidad, pero aún es pronto para decirlo, la semana que viene me pondré a prueba. Veremos. Preparamos comida en casa, una pasta con aliño made in Raquel; muy bien, creo recordar. Digo que "creo recordar" porque no recuerdo muy bien todo lo de ayer, ya que el vino hizo acto de presencia y ya se sabe cómo acaban esas movidas: malamente, jajaja. En fin, poco más que contar. A media mañana Raquel ha ido a visitar a Terín, que no levanta cabeza. Me llama y me dice que está en el Errondaberri con Nerea; me apunto. Una cerveza, y a de compras al Eroski y al BM. Luego un pote donde Karim, y ya, a casa; el resto es historia. |