El día amanece lluvioso y frío. Al terminar la clase con Maite me he preparado y he salido a las compras: primero a la frutería a por huevos y patatas para que Raquel hiciera una tortilla y así llevarle a Terín un pedazo; cosas que hizo; después al Mercadona de Bolueta, carrito en mano, a comprar Grissinis, cosas para Indalecio y un poco de todo. Y la lluvia no para. Ya en casa hago colada de sábanas. En el carrito de la compra meto las sábanas recién salidas de la lavadora y la ropa que está tendida en el colgador, muy mojada, y me voy a la Secadería de la calle Santutxu. Regreso a casa con un montón de ropa seca y calentita. Organizo la cocina y un poco la casa, y preparo la comida: el puré que había sobrado del domingo, las tajadas de lomo que habían sobrado del domingo, y arroz basmati que no se cocinó el domingo. Y apalanque en la butaca con el muchacho tumbado sobre mí. Raquel está muy pendiente de las noticias acerca del inminente ERE que se prepara en Telefónica; ella mantiene la esperanza de que le pille, pero no es muy probable, hay que ser realista y no dejarse llevar por los deseos (aunque ella no tiene muy claro que quiera dejar de trabajar...) |