 Las cosas chirrían sin necesidad. Aunque el plan era montañear, no ha fluido así... exceso de frío en el cuerpo. Así que cambio de planes y me voy a Reinosa en coche, de compras al LIDL. El pantano está bajo, muy bajo, como antes de las últimas lluvias. El paisaje es hermoso, el cielo luminoso. Conduzco acunado por músicas aleatorias, modos jipjoperos. Estoy dando tumbos por entre las estanterías del LIDL cuando Raquel me requiere: se ha cansado de trabajar y tiene apetencia de salir hasta Soncillo a tomar algo y comprar carnes, etc. Me acoplo a una cola, pago lo poco que he comprado y al coche, a regresar a Santelices para recoger a mi pasajera favorita. En Soncillo brilla el sol. Compramos carnes y huevos y morcillas. Compramos vino Protos en el estanco. Compro una pomada para mi encía, pues he notado el sabor de la sangre en el paladar; no tenía Bexident, pero sí otro modelo de lo mismo. En Soncillo hay suficientes bares para aliviar el apetito y la sed. Raquel ha reservado plaza para comer el sábado; comida de entrecotes y planchas al rojo. De regreso a casa la cosa se complica... consecuencias del exceso de vino tinto, como suele suceder siempre. Raquel está hipersensible y yo no sé estar calladito. El detalle no es importante, el dolor es lo que importa. Yo también sufro. A media tarde las cosas se relajan y todo vuelve a su cauce. Preparo unas acelgas con patata para cenar y nos acostamos a ver la tele... la tele... Por las cosas de los usuarios han surgido los enfados, por los nervios y tal y cual.
Nota usuarios Movistar+.- Raquel cambia la contraseña de su usuario. La nueva es Mecaguendios01
Nota Flamenquis.- Raquel se enfada conmigo porque critico las elecciones de casas para pasar el finde del 8 al 10 de Marzo. Me molesta que sean tan rarunas y tan llenas de manías; me refiero, obviamente, a Irene y Jone, y sus cosas maniáticas. Raquel carga contra mí y me acusa "Pues busca tú en vez de quejarte". A última hora recuerdo lo de "busca tú" y agarro el móvil. Booking... Dos minutos después he encontrado 2 opciones, un caserío de puta madre en el Urdaibai y una casa en Laguardia, en el pueblo. El caserío de Urdaibai, el del enlace anexado, sale el finde por 700 euros. Raquel hace la reserva, que es anulable hasta el 28 de febrero, y asunto casa resuelto. Se informa en el WhatsApp y se recibe un OK entusiasta; las Irene y Jone están encantadas, y convencidas de que ha sido Raquel la que ha dado con la casa; qué más da. Lo relevante es que eso que parecía un obstáculo insalvable, lo he salvado en un plisplas. En fin. Y para colmo siempre me llevo las broncas y las incomprensiones; como para no estar un poco mucho hasta los cojones... |