 Liderando el alto de la Sierra de Altomira, el Castillo de Anguix se erige como uno de los puntos más destacados del municipio de Sayantón, en la provincia de Guadalajara. El castillo de Anguix, la fortaleza con las mejores vistas del río Tajo.
Historia del castillo de Anguix El castillo de Anguix tiene una historia marcada por cambios de propietarios y conflictos bélicos. Cada retazo de su historia tiene su sello en los muros de este espacio. La construcción de la fortaleza se remonta al mandato de Martín Ordóñez, quien ordenó su edificación en el mismo emplazamiento donde se alzaba una antigua fortificación. En 1136, Alfonso VIII de Castilla otorgó a Martín Ordóñez el control de Anguix con el propósito de salvaguardar el límite del río Tajo. Tras el fallecimiento de este último, su viuda legó el castillo a la Orden de Calatrava.
A lo largo de los siglos, el Castillo de Anguix experimentó cambios de posesión y sufrió considerables daños durante diversos conflictos. En el siglo XIV, pasó a manos de la villa de Huete y fue utilizado por el duque de Huete en apoyo de Juana la Beltranjea, lo que resultó en la derrota del duque y graves deterioros en la fortaleza. No obstante, los Reyes Católicos decidieron mantener el señorío en manos de su hijo, Alfonso Carrillo. Más tarde, el castillo fue restaurado por el conde Tendilla, aunque ya no volvería a ser empleado con propósitos militares y, con el transcurso de los siglos, cayó en la ruina. |