Maldita sea, qué deseada es la lluvia pertinaz, pero que molesta y deprimente. Este día no será recordado como un día espléndido y alegre, no. Este día será recordado, no muchas veces supongo, por asuntos terrenales, como el de transferir 350€ a la cuenta de la comunidad sin saber lo que me hacía, cuando en realidad esos dineros están ahí para ser reclamados al seguro del hogar -qué penita me doy, en fin-; asuntos como mover las piezas para enfrentar la reparación del piso de los padres de Raquel, el seguro etc; asuntos como hacer unas compras elementales y cocinar muslos de pollo con patatas; efectivamente, asuntos potrosos. |