Mi intención inicial ha sido escribir «pte» en este textarea y dejar para un mejor momento, o uno menos perezoso, el trámite de escribir aquí unas líneas que añadir a la sección de mi bitácora. Pero he cambiado de opinión, quizás porque me he dicho que tampoco es para tanto escribir un par de párrafos y cerrar esta pendencia. Primera hora. He estado perezoski, me han dado las siete y media cuando he sentido que era hora de comenzar el día, ya que a las ocho tenemos contacto con Maite, contacto gimnástico. Un café, un cagar y una preparación del escenario de pesas y gomas. La clase no la he rematado hasta las nueve, porque a esa hora tenía cita en el portal de los viejos con el perito del seguro que venía a tomar contacto con las huellas dejadas por la inundación de la semana pasada. ¿El peritaje?; pues bien, todo parece fluir como debe. La conclusión del tipo que ha venido -creo que estuvo también en la anterior inundación, la que generamos nosotros...-, ha optado por hacerse a un lado y trasladar el siniestro al grupo de peritos que llevan los destrozos grandes; a ese grupo lo ha llamado «el gabinete», jajaja. Le he pedido su opinión acerca de cómo gestionar el pago del fontanero que nos reparó la fuga del manguito del patio; me dice que le pida factura y que reclame al seguro; es lo que voy a hacer. Primer tema concluido. Con el carrito al BM, sin más. Lomo adobado, salchichas frescas, leche, cerveza, queso de burgos y jamón de york. Pase por la frutería y pase por El Extremeño a por un sangüich para Raquel, y un pincho y zurito para mí; super. Dejo todo en casa y salgo a dar un voltio por el Casco Viejo, el Arenal y el Decathlon. El voltio es rápido porque tengo muchas tareas que hacer en casa. La comida es sencilla, crema de calabacín y lomo a la plancha; Indi ha estado picando lomo con nosotros, jeje. El resto del día en modo relax. |