 Miércoles montañero. En principio estaba prevista una ruta cómoda con poco esfuerzo en subida, tú sabes; pero no fue así, más bien a nivel de las habituales en la zona. Jon y yo quedamos en el 5 Estrellas, y el resto de la banda, Lasai, Greta, Marian, Arantza y MiJavi, partían desde su Baraka del alma, y la quedada en el parking de siempre. El tiempo es húmedo, pero no llueve. La niebla cubre las cumbres y se adentra en las arboledas; visto con ropa ligera y calzado intermedio. Ah, y no llevamos bocatas; al menos las perras picarán algo, pues he llevado las golosinas que Indi ya no quiere... que él es un sibarita. La caminata transcurre sin novedades reseñables, que es lo suyo. Hemos elegido comer en el Regato, para no complicar las cosas, como ha de ser. Un menú sencillo en el Hotel Adeko; espaguetis y huevos fritos, a lo loco jajaja. De regreso, Raquel no está en casa, está a sus cosas de Raquel; qué bien se está en casa con mi gato... Ésa es mi percepción de la felicidad... Así la paz, la tranquilidad, el silencio de las emociones. Un buen día, y no pido más. |