Idurre Eskisabel (1970) dirige Kontseilua, un organismo formado por más de treinta organizaciones que trabajan a favor de la normalización del euskera. Nació en Beasain y el euskera es su lengua materna. Eskizabel está preocupada por su retroceso en lugares como su municipio y mira esperanzada los nuevos respiraderos lingüísticos. Es tajante cuando asegura que el euskera nunca puede ser un privilegio y alerta de los riesgos que tiene contraponer los derechos lingüísticos con los laborales. Responde a las preguntas de El Salto en euskara en una entrevista que se publica en castellano.
Con la nueva ley el paso por la escuela no será suficiente para la euskaldunización. El euskera es una lengua oficial y no asegurar su aprendizaje es un fraude de ley. Además, está la urgencia de la alfabetización de adultos, en especial de quienes han llegado a vivir a Euskal Herria. Es necesario poner todos los recursos para que puedan aprenderlo. Por eso creemos que en este momento solo hay dos posiciones posibles: un gran acuerdo por la universalización del euskara desde el compromiso cívico donde estemos todas o el discurso de la libertad de Ayuso que pone en riesgo la igualdad lingüística y la pervivencia misma de la comunidad euskaldun. |