 Aunque puedan parecer un paisaje extraterrestre o del lejano oeste, las cárcavas de Alpedrete de la Sierra se encuentran en Guadalajara. Son unos espectaculares torreones de colores rojizos a causa de la arcilla. Concretamente, las cárcavas se originan sobre terrenos arcillosos, que al ser blandos son vulnerables a la erosión. Con el paso del tiempo, el agua de lluvia ha ido modelando el terreno, en el que las arcillas cuentan con una combinación de materiales blandos y duros, más complicados de erosionar por lo que se crean formas de pirámides y torreones. Estos torreones son conocidos como “chimeneas de hadas”, curiosas formaciones geológicas que dispuestas en un perímetro de 800 metros y con un desnivel que sobrepasa los 60 metros.
La ruta para conocer las cárcavas de Alpedrete de la Sierra es sencilla. El camino hacia las cárcavas comienza en el lado derecho de la carretera M-134, cuando se pasa la localidad de Patones de Abajo, en Madrid (si se requiere de tiempo extra, Patones de Arriba es uno de los pueblos más bonitos de Madrid). Es en este momento cuando aparece la presa del Pontón de la Oliva, a 1.600 metros de las cárcavas. La presa está situada en la sierra de Ayllón, todavía en la Comunidad de Madrid y al noroeste de Guadalajara. Construida en 1857, es la presa más antigua del Canal de Isabel II. Además, es la última de las seis presas situadas en el curso del río Lozoya. |