Raquel ya está en casa, qué bien. Ha tenido un vuelo sin contratiempos; sobre las ocho y pico entraba por la puerta con su maleta nueva, cansada y satisfecha. Su mañana le ha llevado a Aravaca a confraternizar con sus subalternos de allá; pone mucho empeño en ello, y razones no le faltan; o motivos, jeje. Al mediodía han comido por allí cerca un menú y Raquel ha pagado la cuenta; experta en ganarse a la gente... Yo he aprovechado el día para ver del tirón la primera temporada de «El problema de los 3 cuerpos». Me ha encantado, y me alegro de haberla visto, a solas, jajaja. Lluvia y frío. La pierna remonta muy lentamente; qué rollo. |