Menudo Fiestón con mayúscula: bebida, comida, más bebida, más comida, y más bebida. A tope jajaja. Bueno, a ello. A primera hora me he dedicado a adecentar la casa para que cuando llegara el famulio aquello estuviera en orden de revista. Así que... aspiradora, fregona, trapo del polvo, sprays de limpieza, etc. Orden y limpieza a tope. Raquel se ha dedicado a las compras: bebida a tutiplén y cosas. Total, que a eso de las doce ha comenzado a llegar el personal, empujados por sus buenos sentimientos que les susurraban al oído «ir a hacer compañía al pobre cojito»; jejeje. En primera posición ha cruzado el umbral Jorge, portando 3 botellas de cava y un pedazo de solomillo de 3 kilos (una pasada). En segunda posición Esther, con de todo: langostinos, gambas, croquetas, qué sé yo. Yo he aportado una decena de espárragos. Los últimos en llegar los de La Peña, con sus cosas y tal. El solomillo lo hemos triscado inaugurando la plancha y el infiernillo que me regaló el famulio; un bautismo sin sobresaltos. También monté la plancha eléctrica para hacer los langostinos; ésta vez la experiencia fue negativa, así que la plancha en cuestión se ha ido a la basura (a tomar por culoooo). Un festejo genial, sin malos rollos, todo bien, así sí. Un buen pedete y sin más, como debe ser. Eso sí, mi memoria no conserva muchos datos, qué se le va a hacer. |