 A primera hora, después de desayunar unas tostadas con guacamole y huevos cocidos, salimos a recorrer el paseo marítimo que bordea las Playa de Las Canteras, la playa Chica y la playa Grande; vamos buscando el punto de encuentro donde nos recogerá el TukTuk que ha reservado Raquel; la cita es a las 11, el precio concertado 80€ Mi rodilla me permite caminar, un poco a duras penas, y logro llegar sin mayores problemas hasta la Isleta, que es donde se suponía que había de esperarnos el vehículo turístico. El caso es que recorremos toda la zona y no vemos TukTuk alguno. Afortunadamente logramos contactar con la empresa tuktukera y son las 11 y pico cuando nos acomodamos en el cochecito; la espera la hacemos en la terraza de un bareto, el Ciao Ciao. El guía conductor se llama César. Un muchacho canario, de Teror, joven e inexperto, y muy majete. Recorremos la ciudad de extremo a extremo, lo que nos proporciona una perspectiva de la ciudad más cercana a la realidad. César nos aparca muy cerquita del apartamento. Nos pasamos por el SuperCor a avituallarnos de básicos y sin pausas técnicas regresamos al apartamento a preparar la comida etcétera. Mi pierna está agotada y opto por no salir a caminar en lo que resta del día; Raquel aún sale a dar un voltio, es tan linda ella... Un día estupendo, que cerramos cenando ligero y viendo tele, una serie española, Marbella, protagonizada por Hugo Silva; tan rícamente. El tiempo es delicioso, los atardeceres son hermosos, mágicos, fotografiables al máximo. Y mañana... más, mucho más. |