Aun así está empezando a cobrar cuerpo la idea de que el líder de los socialistas, que no da puntada sin hilo, tiene previstas salidas alternativas. Una idea que afianza a los que consideran que los cinco días de abril no fueron un calentón tan frívolo, sino toda una estrategia para cobrar impulso en las catalanas y con ese viento en cola llegar a las europeas cargado de esperanzas que antes le eran adversas. Las europeas están a pocas semanas, no esperen que ninguna cuestión se sustancie antes de que se celebren, ya que una circunscripción única constituye la mayor macroencuesta que pueda llevarse a cabo con total fiabilidad. El nuevo barómetro del CIS —elaborado sin duda con el mismo objetivo que todos los demás— da a los socialistas más de cinco puntos por encima del PP y deja a Sumar con un 8% del voto, por debajo de Vox. |



