 Un despertar en Los Cortijuelos a primeros de Junio, cuando el sol asoma cada día un poco más, un poco más pronto, un poco más hermoso, más luminoso, un despertar así hace que tener que comenzar la rutina de brazos con Maite online sea más llevadero, incluso apetecible. Al terminar con Maite, tras pasar el cedazo para atrapar insectos y hojas caídas, me dejo caer en las aguas azules de la piscina adornado con las gracias de camiseta sin mangas hipergastada, gorro nadador y gafas decathlon. Unos largos, un poner a prueba la malherida rodilla izquierda, y comienza oficialmente el día 9 de junio. La jugada que viene a continuación tiene que ver con hacer efectivo el relleno de nevera y estantes; las compras en el Consum del pueblo. Una vez colocados los artículos en sus bolsas en su maletero, el siguiente paso es hacer un pase rápido por el estanco a comprar O&M. Hay un pequeño problema: el centro del pueblo está atestado de coches y de entrada no encuentro dónde dejar el cocherito; no me complico la cosa y lo dejo en un aparcamiento a las afueras, en uno de piso terrero. Tengo que caminar un poquillo, esquivando los rayos directos del sol; me desoriento un poco por las callejuelas de Órgiva, pero sólo un poco. Total que compro un cartón y para autocompensarme por lo haber aparcado un poquillo lejos me acomodo en una mesa en el Bar del Mercado y me triscon un tercio con su tapa: pulga de atún con tomate; y un piti. El día es hermoso, primaveral y alpujarreño. Regreso al cortijo. Organizo el material con la ayuda de Raquel y al terminar... ¿qué? Pues otro baño, evidentemente. Para comer: Guisantes y presa ibérica. Y la típica tarde apalanque; Raquel en la cama entretenida con sus cosas; yo en el sofá tirando de tele; en esta ocasión viendo a Alcaraz contra el canadiense Auger-Noséqué, al que, como ha de ser, gana con cierta épica. Cuando el sol comienza a abandonar las aristas de la Contraviesa nosotros procedemos a cumplimentar el último baño piscinero; más a gusto es imposible. Cena a base de cebolleta, tomate y huevos cocidos. Así es esto. Junio viene con ganas, como nosotros por supuesto. |